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Formación Ética y Ciudadana

Espacio Curricular:

FORMACIÓN ÉTICA Y CIUDADANA

Reflexión sobre el sentido formativo de la Formación Ética y Ciudadana

El área de Formación Ética y Ciudadana es un área co-disciplinar integrada por contenidos de Filosofía, Psicología y Derecho además de los valores, las actitudes y las normas cobran especificidad en la misma área.

A veces enseñar ética puede convertirse en una manera de adaptar socialmente a través de la imposición heterónoma de las normas sociales y jurídicas, otras veces enseñar ética y ciudadanía puede significar ayudar a descubrir los valores que cada cual tiene ya, talvez sin saberlo. Otro modelo o paradigma deposita en el desarrollo del juicio moral todo el peso de esta formación.

Los enunciados no son los únicos modelos, pero sirven para mostrar que hay variados caminos para llevar al aula los CBC de Formación Ética y Ciudadana. Hablar de modelos significa ubicar a los mismos dentro de nuestra enseñanza:

Un primer modelo llamado dogmático, ubicando aquellas propuestas que entienden a la Formación Ética y Ciudadana como la transmisión de valores y normas de conducta realizada de una generación a la siguiente en forma inapelable.

En general estos modelos tienden a regular de manera minuciosa todos los aspectos de la vida personal y social, a la vez que insisten en las conductas y acciones que debe o no debe adoptar una persona. La imposición de valores y normas consideradas como incuestionables se lleva a cabo, generalmente, a partir de alguna autoridad reconocida como tal.

Con propiedad se puede afirmar que la función del docente es inculcar. Es importante mencionar entre estos modelos al sociologismo de E. Durkheim quien acepta que hay un conjunto de valores y normas de conducta que se transmiten de generación en generación y que no requieren modificaciones ni replanteos.

Está mejor formado el Ciudadano que acepta los códigos y actúa en coherencia con ellos. La cultura, la socialización y la estructura social son las fuentes de la moralidad. Siguiendo a Durkheim se podría decir que en la educación moral se incluyen: el espíritu de disciplina, la adhesión a los grupos sociales y la autonomía de la voluntad. Las acciones morales responden siempre a un sistema de reglas preestablecidas.

Un Ciudadano ético es el que respeta la autoridad de modo disciplinado y actúa por deber, obedeciendo a las reglas, sin la necesidad de formar una conciencia moral autónoma. Es el aula el lugar donde los alumnos aprenden, respetan reglas y adquieren hábitos de contención como también de dominio, que es lo que precisa un ciudadano.

Por ello se requiere aplicar una disciplina firme y a la vez equilibrada que respete espacios de decisión personal y que genere el gusto por el orden, entonces podemos decir que el docente se constituye en autoridad moral y, sin sembrar el miedo en los alumnos, tiene que hacerles comprender que es fundamental cumplir con las reglas.

En el marco del sociologismo una adecuada educación moral sólo se adquiere en los ámbitos colectivos a través del hábito de pensar y actuar en común, del fomento de la solidaridad y del estímulo del sentimiento de pertenencia. Pero la moral se concibe como una simple adaptación a las normas, mientras la ley Federal de Educación expresa la necesidad de formar ciudadanos autónomos. Esta posición no considera la posibilidad de que los ciudadanos problematicen la realidad social e intenten transformar el orden vigente. El docente representa la autoridad que guía fiel al modelo social y no permite la posibilidad de un pensamiento crítico. Los modelos relativistas, sostienen diciendo que los conflictos de valor no permiten encontrar soluciones universalmente aceptables es necesario comprometerse en la búsqueda de soluciones, aunque éstas sean subjetivas.

Desde esta perspectiva una posición moral siempre estará influenciada por la personalidad, el contexto, etc. Cuando se trata de problemas éticos de índole social es preciso recurrir a los aportes científicos y técnicos parra encontrar una solución. El modelo relativista parte de la aceptación de la diversidad de puntos de vista y por tanto propende a la tolerancia en virtud de que el pluralismo es el único modo posible de encarar la convivencia social. Desde la instrumentación áulica este modelo es dificultoso, porque en muchos casos los alumnos no conocen sus propios valores, o son apáticos, o indiferentes, o desorientados, o son rebeldes y resulta arduo aclarar las confusiones que presentan. Por otra parte, dado que se admite que no hay valores universales, éstos no se pueden enseñar. Los valores se construyen en un proceso de cambio permanente y por ello la función del docente es ayudar a clarificarlos. A tal efecto se necesita un marco de libertad con la posibilidad de tener al menos dos alternativas para analizar las consecuencias que se derivan de las decisiones que se toman. Los relativistas proponen métodos basados en criterios subjetivos y emotivos alejados de una racionalidad crítica.

Conforme a los principios establecidos en la Ley de Educación la Formación Ética y Ciudadana promueve la construcción racional y autónoma de valores a través de la instrumentación del diálogo. La razón dialógica es la herramienta que hace posible la crítica, la apertura a los demás y el respeto a los derechos humanos y es el fundamento del modelo que preferimos. La razón dialógica es apta para construir principios que regulen la vida social. Desde este enfoque se aspira a formar personas autónomas dialogantes que, abiertas a los demás, respeten los derechos humanos.

Aprender a pensar críticamente temas morales y cívicos, aprender a aplicar esta capacidad de juicio en la historia personal y colectiva y propender a la coherencia entre pensamiento y acción resumen la tarea de la ética y la ciudadanía a mi juicio, porque el desarrollo óptimo del juicio moral no se queda sólo en lo cognitivo, implica el desarrollo de otras disposiciones personales como el autoconocimiento, la capacidad de ponerse en el lugar del otro, la capacidad para adoptar perspectivas sociales distintas a la propia y la capacidad dialógica. Así desde el aula concretamos los fines del currículum de la F. E. y C. que son los dos principios básicos, por un lado, la creencia en a validez de los principios morales universales y por otro, la posibilidad de una razón dialógica que permita trascender las posturas etnocéntricas o relativistas.

Descripción de las características socioculturales de la comunidad educativa

 

 

A modo de conclusión

 

 

 

A.- EL PROBLEMA

-Antecedentes del problema.

-Amplitud del mismo.

-Relevancia.

-Pertinencia en relación a las características del grupo de alumnos que tenemos.

LOS OBJETIVOS DEL PROYECTO

Qué nos proponemos en términos de aprendizajes a lograr y de aplicaciones a realizar.

LOS CONTENIDOS :

Red articulada de contenidos conceptuales:

-A partir de los cuales vamos a trabajar.

-A los cuales vamos a arribar al término del periodo escolar.

LA BIBLIOGRAFÍA DE CONSULTA

-Que seleccionaremos para los alumnos.

-Que utilizaremos los docentes.

Las Estrategias, en tantos contenidos Procedimentales.

-De abordaje documental.

-De abordaje empírico con las que se trabajará.

LOS RECURSOS

Materiales, humanos y servicios

El tiempo de desarrollo del Proyecto.

Del que podemos disponer, en tiempos reales.

Estrategias a partir de las cuales se van a lograr los objetivos.

-Del docente

-De los alumnos

-De la comunidad educativa.

CADA ESTRATEGIA

TIENE:

-Objetivos

-Tiempo previsto para su realización. Insumos :

(servicios y recursos humanos y materiales )

LA DISTRIBUCIÓN

DE TAREAS

Dentro y fuera de la escuela

Dentro y fuera del horario escolar.

Los Criterios y Modalidades que

utilizaremos

-De seguimiento

-De evaluación

-De control

LA

PARTICIPACIÓN

Que tendrá cada uno de los sujetos involucrados en el Proyecto.

El Impacto que esperamos obtener en término de :

-Procesos

-Resultados